Te deseo lo suficiente…

En estos días donde le damos tanto valor a la abundancia y pasamos los límites en materia de comida, bebida, regalos y saludos carentes de sentimientos pero llenos de formalidades repetidas, rescato estas sabias palabras extraídas del libro «Coaching – El Arte de Soplar Brasas» (L. Wolk)

Te deseo el suficiente sol para mantener tu actitud brillante,

Te deseo la suficiente lluvia para apreciar más el sol,

Te deseo la suficiente felicidad para mantener tu espíritu vivo,

Te deseo el suficiente dolor para que los pequeños placeres de la vida aparezcan más grandes,

Te deseo la suficiente ganancia para satisfacer tus deseos,

Te deseo la suficiente pérdida para apreciar todo lo que posees,

Te deseo los suficientes «holas» para que te lleven a través del «adiós»

Que tengan una Feliz Navidad, con la suficiente libertad para elegir lo que los haga felicidades y con una enorme capacidad para compartir, para comprender, para colaborar, para dar y entender a todos los seres que habitan el planeta, y que nos necesitan.

 

 

 

Parafraseando…

Francisco I dijo que «La medida de la grandeza de una sociedad está determinada por la forma en que trata a quien está más necesitado»… en el ámbito de las empresas, podemos parafrasearlo y decir que las empresas serán realmente grandes cuando sean capaces de dar a sus colaboradores empleos estables, decentes, dignos y justamente remunerados. No serán grandes las empresas con cientos o miles de empleados, serán grandes aquellas capaces de tratar con equidad a todos los que aprecien, cuiden y valoren el lugar que tienen en la misma (aún cuando sean muy pocos…)

Si se trata de romper los moldes, si se trata de tomar decisiones arriesgadas y de abrir las puertas de la organización a quienes vienen peleando por salir del círculo de la marginalidad, no lo dudes ni un momento, vale la pena correr el riesgo.

 

Hacer negocios, hacer el bien – 17.11.2013 – lanacion.com  

En la Revista de La Nación del 17 de Noviembre leí esta nota, que me pareció impecable y que resume algo de lo cual venimos hablando desde hace tiempo con muchos de mis colegas.

El capitalismo, para no desaparecer, deberá convertirse en un capitalismo más amable. Donde hacer negocios y hacer el bien puedan ir de la mano, y donde me permito agregar, hacer negocios y hacerlo con ética, no implique resignar rentabilidad sino por el contrario, potenciarla.

Espero que les guste, a mi me pareció simplemente brillante.

Hacer negocios, hacer el bien – 17.11.2013 – lanacion.com  .

«Desiderata»

Si hay un texto bello, ese texto es «Desiderata»… cada palabra, cada idea, cada gesto, merecen tiempo y energía para su lectura e interpretación. Es muy recomendable para utilizar en ciertas conversaciones con nuestros compañeros, cuando necesitan una voz de aliento o están en momentos críticos de sus carreras o de sus vidas. Es muy recomendable para nuestras propias reflexiones. Por eso lo comparto, espero que les guste.

«Camina plácido entre el ruido y la prisa y piensa en la paz que se puede encontrar en el silencio. En cuanto te sea posible y sin rendirte, mantén buenas relaciones con todas las personas. Enuncia tu verdad de una manera serena y clara; y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante; también ellos tienen su propia historia. Esquiva a las personas agresivas y ruidosas, pues son un fastidio para el espíritu. Si te comparas con los demás, te volverás vano y amargado, pues siempre habrá personas mas grandes y mas pequeñas que tú.

Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes. Mantén el interés en tu propia carrera por humilde que sea, ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar del tiempo. Se cauto en los negocios, el mundo esta lleno de engaños; mas no dejes que esto te deje ciego para la virtud que existe. Hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales, y por doquier la vida esta llena de heroísmo. Se sincero contigo mismo. En especial, no finjas el afecto; tampoco seas cínico en cuanto al amor; pues en medio de todas las arideces y desengaños, es perenne como la hierba.

Acata dócilmente el consejo de los años, y abandona con donaire las cosas de la juventud. Cultiva la firmeza del espíritu para que te proteja en las adversidades repentinas, pero no te aflijas imaginando fantasmas. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Sobre una sana disciplina se benigno contigo mismo.

Tú eres una criatura del universo, no menos que las árboles y las estrellas; tienes derecho a existir. Y sea que te resulte claro o no, indudablemente el universo marcha como debiera.

Por eso debes estar en paz con Dios, cualquiera que sea tu idea de El, y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones. Conserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida.

Aún con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos, el mundo es todavía hermoso. Sé alegre. Esfuérzate por ser feliz»

Max Ehrmann (EEUU, 1872-1945), escritor y abogado estadounidense

Recuerdo…

Recuerdo un día, en que alguien de mi equipo tenía un problema y no me lo contó. Percibí que algo le pasaba, así que le pregunté, contestó con evasivas y el día siguió su curso normalmente. Finalmente me confió las circunstancias difíciles que estaba viviendo, y si bien no recuerdo cuánto ni qué pude hacer por esa persona lo que si recuerdo perfectamente es que estuve muy cerca de dejar de ser de su líder… porque cuando tu equipo no te confía sus problemas y eres quien está a cargo, dejas de ser su líder. Una mirada sincera, un oído atento y un corazón dispuesto a ayudar acortan las distancias y fortalecen (o crean) el liderazgo.